7.8 Grados de Angustia
- Nathali Zambrano Tenesaca
- 16 ene 2019
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 16 ene 2019
Han pasado dos años y todavía recuerdo como si estuviera pasando en este momento. Era un sábado 16 de abril del 2016, yo viajaba hacia el valle a una comunidad con mi prima y su esposo, en la gasolinera paramos a comprar algo de comida para el viaje, eran las 19h00 horas, mientras esperábamos en la fila para poner gasolina me fui para adelante de la sacudida, en ese momento pensé que nos chocaron, luego de levantarme empezaron a decir ¡temblor! ¡temblor!
Quise llamar a mi familia, en el camino, en la radio decían que había sido un terremoto de 7,8 en la escala de Richter en la provincia de Manabí, todos en el carro nos alteramos queriendo saber de nuestras familias, pero las líneas telefónicas estaban colgadas.
Para las 22h00 de la noche los datos del terremoto empezaron a surgir en redes sociales; fotografías, videos de todo el caos que se vivía en el país; ya que otras provincias se vieron afectadas. Luego de unos días la cantidad de heridos y muertes fueron aumentando.

En la televisión, radio y hasta Facebook lo único de lo que se hablaba eran muertes, heridos, perdidas económicas, recursos, replicas durante meses. Este terremoto devasto nuestro país dejando: 673 fallecidos (23 extranjeros), 113 rescatados con vida, 663 fallecidos, 9 desaparecidos, 6274 heridos y 28.775 personas albergadas. Y hasta el día de hoy todavía se habla de ese terrible suceso.
Nathaly Zambrano T.

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