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Volcán Kilauea en Hawái sigue en actividad

  • Foto del escritor: Nathali Zambrano Tenesaca
    Nathali Zambrano Tenesaca
  • 16 ene 2019
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 16 ene 2019


(Foto cortesía de Infobae)


En mayo pasado el volcán Kilauea en Hawái entró en actividad y desde entonces ríos de piedra derretida, humo y cenizas corren por el sureste de la Isla Grande hasta las aguas del Pacífico. Hay más de 10.000 evacuados, decenas de casas han sido destruidas y varias comunidades cercanas han quedado desiertas. La magnitud de la erupción ha hecho que hayan emergido nuevas islas y en algunas áreas la costa se ha extendido producto de la lava.


El volcán sigue despierto y los científicos no ven señales de que la actividad vaya a disminuir en un periodo cercano. "No se ha registrado ninguna señal de cambio: no ha disminuido la cantidad de lava que emana, ni los temblores de tierra… Entonces, no hay indicios de cuánto más magma va a continuar brotando", explica la vulcanóloga Janine Krippner.


La lava que brota ahora, según la experta, es más líquida y más rica en gases tóxicos que la de los primeros días, lo que hace que se mueva más rápido o se reporten mayores explosiones. Según Krippner, el Kilauea es un volcán geológicamente muy joven, lo que lo hace ser particularmente activo. De hecho, indica la experta, se ha caracterizado históricamente por estar entre los más activos del mundo.


Pero algo lo diferencia de los otros volcanes "La mayoría de los volcanes más activos del mundo, están sobre zonas de subducción de placas tectónicas (una placa se desplaza debajo de la otra), pero la situación en Hawái es diferente", señala.


"Lo que sucede allí es que los volcanes están sobre una especie de puntos calientes, un área de flujos a muy alta temperatura en la que el calor hace que el magma suba a presión. Y a medida que va subiendo, va derritiendo más roca. Esta es una particularidad que hace a estos volcanes de Hawái especialmente activos", señala.


Sin embargo, señala que ha habido volcanes que han estado en erupción por más tiempo: todo depende de la cantidad de magma que se esté generando bajo el lugar donde están localizados.


"Es muy difícil pronosticar cuándo terminará la erupción de cualquier volcán porque depende de la cantidad de magma que haya debajo de la superficie y no tenemos forma de saber eso", explica Krippner.

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